La experiencia de Fernando Cerimedo y su entorno comunicacional abre interrogantes sobre las nuevas formas de disputar el poder político en América Latina
Durante las últimas campañas electorales latinoamericanas ha
comenzado a adquirir importancia un fenómeno que va mucho más allá de la
publicidad política tradicional: la utilización coordinada de medios digitales,
redes sociales, contenidos virales, cuentas automatizadas y estrategias de
comunicación destinadas a influir sobre la percepción de millones de personas.
Uno de los nombres que aparece asociado a esta
transformación es el del consultor argentino Fernando Cerimedo, quien
tuvo participación en la estrategia digital de Javier Milei y estuvo vinculado
a La Derecha Diario, medio que se convirtió en uno de los componentes
del ecosistema comunicacional de la nueva derecha latinoamericana.
Investigaciones periodísticas han documentado también su actividad relacionada
con campañas políticas en distintos países.
Un informe publicado en agosto de 2026 por Chequeado
documentó que La Derecha Diario difundió entre 2022 y 2023 diferentes
contenidos que posteriormente fueron verificados como desinformación, entre
ellos afirmaciones falsas sobre el atentado contra Cristina Fernández de
Kirchner, las elecciones brasileñas, el cambio climático y otros asuntos
políticos. El mismo informe recoge declaraciones de Cerimedo sobre la
utilización de “campaña negativa” y granjas de trolls.
El caso brasileño también resulta relevante.

¿Qué tiene que ver Colombia?
La relación con Colombia requiere especial cuidado.
No existe, hasta ahora, evidencia pública suficiente para
afirmar que Fernando Cerimedo haya dirigido la campaña presidencial colombiana.
Una investigación de La Silla Vacía señala expresamente que no encontró
evidencia de una participación directa de Cerimedo en dicha campaña.
Pero existe otro vínculo documentado que merece atención.
Javier Negre, quien fue socio de Cerimedo y
posteriormente asumió un papel central en La Derecha Diario, tuvo
presencia en Colombia durante la campaña presidencial y estuvo relacionado
públicamente con el candidato Abelardo de la Espriella.
La investigación de La Silla Vacía señala que La
Derecha Diario Colombia comenzó operaciones en septiembre de 2025 y
desarrolló una intensa actividad durante el período electoral. El medio produjo
miles de publicaciones y, según esa investigación, difundió contenidos
favorables a De la Espriella y contenidos cuestionados por su tratamiento
informativo.
La propia investigación describe este fenómeno como parte de
un nuevo ecosistema internacional de medios y actores digitales asociado con
sectores de la nueva derecha latinoamericana.
De la propaganda a la construcción del entorno informativo
La transformación que representan estos casos consiste en
que la comunicación electoral ya no depende exclusivamente de los espacios
tradicionales de propaganda.
Una campaña puede intentar influir mediante discursos,
entrevistas, publicidad y debates, pero también puede hacerlo mediante la
construcción permanente de contenidos digitales que definan qué temas aparecen,
cuáles se repiten, qué adversarios son objeto de ataques y qué interpretaciones
de la realidad terminan circulando masivamente.
En este modelo, un mensaje puede aparecer simultáneamente en
un portal de noticias, una cuenta de X, un video, un influencer, un grupo de
mensajería y decenas de cuentas que reproducen o comentan el mismo contenido.
El efecto no depende necesariamente de que cada ciudadano
crea literalmente cada mensaje.
Puede bastar con que determinadas ideas sean repetidas con
suficiente frecuencia para que terminen ocupando un lugar predominante en la
conversación pública.
Una investigación que apenas comienza
El caso Cerimedo y sus conexiones internacionales plantean
una pregunta que Colombia deberá discutir con mayor profundidad:
¿Hasta dónde pueden llegar las nuevas arquitecturas
digitales de comunicación política en la formación de percepciones electorales?
La pregunta no implica afirmar que una determinada elección
haya sido manipulada mediante estas herramientas. Tampoco permite atribuir
automáticamente a Cerimedo las actuaciones de personas o medios con los que
tuvo vínculos anteriores.
Lo que sí puede investigarse es la existencia de redes
transnacionales de comunicación política, sus mecanismos de funcionamiento,
sus fuentes de financiación, sus relaciones empresariales, el uso de publicidad
digital, la coordinación entre cuentas y medios, y la manera como determinadas
narrativas logran alcanzar simultáneamente a grandes sectores de la población.
En un escenario donde buena parte de la conversación
política ocurre en teléfonos celulares y plataformas digitales, conocer quién
produce los mensajes, quién los financia, quién los amplifica y mediante qué
mecanismos llegan a los ciudadanos se convierte en un asunto de interés
público.
Porque la democracia no solamente se juega el día de las
elecciones.
También se juega durante los meses y años anteriores, en el
espacio donde los ciudadanos reciben información, forman opiniones y construyen
su propia interpretación de la realidad.



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