jueves, 1 de octubre de 2026

Radiografía de una estafa democrática: El ascenso global y las operaciones ocultas de Fernando Cerimedo

 


Por: sala de redacción

Octubre, 2026

La trayectoria de los autodenominados estrategas de la comunicación política contemporánea suele estar blindada por relatos épicos. Sin embargo, en el caso de Fernando Cerimedo, figura clave en la extrema derecha regional, el andamiaje de su biografía pública se desmorona al primer contraste documental.

Durante años, Cerimedo ha difundido en diversas entrevistas un currículum internacional de alto vuelo: asegura haber recibido una beca en Harvard, estudiado en Puerto Rico, entrenado con los Navy Seals, cursado posgrados en la Universidad de Phoenix o participado en la campaña presidencial de Barack Obama. No obstante, ninguno de estos hitos resiste la verificación.

Registros oficiales confirman que su nombre brilla por su ausencia en las bases de datos de Harvard, los cuerpos de élite estadounidenses o los equipos demócratas. Su pasado real es mucho más terrenal: figura como empleado de una empresa de taxis en Mar del Plata, asesor de seguros, operario en una fábrica de plásticos y docente de enseñanza secundaria en la Ciudad de Buenos Aires.

El punto de inflexión en su suerte económica y política llegó en 2019 con la fundación de la consultora Numen. A partir de ese momento, su nombre comenzó a codearse con los círculos de poder de toda América. ¿Cómo se explica este vertiginoso despegue? Aunque la periodista argentina Natalia Volosín reveló que Cerimedo comparte sociedades con figuras oscuras de los servicios de inteligencia de su país, las preguntas sobre sus verdaderos patrocinadores siguen sin respuesta definitiva.

De las sombras al tablero geopolítico

Hoy en día, la especialidad indiscutida de Cerimedo es la creación y gestión de granjas de bots, infraestructuras digitales diseñadas para distorsionar el debate público y manipular la opinión en redes sociales.

Su despegue definitivo en el ecosistema de la consultoría internacional se consolidó tras operar en las campañas de Chile y Brasil, lo que le abrió las puertas para incidir en la campaña que llevó a Javier Milei a la presidencia de Argentina. Posteriormente, su ruta lo condujo al círculo de Donald Trump en Estados Unidos, con intervenciones destacadas en los procesos electorales de Honduras y Bolivia.

En una entrevista concedida a medios internacionales, el propio consultor ventiló parte de su red de negocios y alianzas transnacionales:

"Tengo una cadena de medios llamada Richa Diario, y en Estados Unidos soy socio ahora de una de las empresas de Trump, que es Sage Media, que tiene 135 estaciones de radio y 43 periódicos. Eso lo acompañamos con dos empresas más: Stateover y Núcleos. Esos son los sistemas que nosotros representamos en Latinoamérica. Nuestros servicios suelen ser caros..."

Detrás de estas alianzas se encuentra el estratega estadounidense Brad Parscale, fichaje clave de la campaña de Donald Trump en 2016 y pionero de la comunicación política digital basada en analítica masiva. La cercanía entre ambos quedó evidenciada cuando Cerimedo le agradeció públicamente durante la recepción de un premio en EE. UU.: "Thank you, Brad Parscale, for believing in me all the time and giving me technology and team down for fighting in Latin America against socialism."

 

Tecnología de intoxicación: El poder de las granjas de bots



La tecnología a la que alude Cerimedo se materializa en herramientas como Núcleos, una plataforma integrada con inteligencia artificial que opera como un centro de comando para gestionar campañas electorales y estrategias de recaudación de fondos. Estos servicios suelen dividirse en dos carriles: la contratación formal y pública, y los acuerdos oficiosos que operan en la opacidad.

El funcionamiento de las granjas de bots se divide en tres niveles de sofisticación tecnológica:

  • Nivel básico (Operación manual): Cuentas agrupadas por lotes y operadas de forma manual. Su gran ventaja es la dificultad para ser detectadas por los algoritmos de las plataformas; su desventaja radica en que demandan alta intensidad de mano de obra real.
  • Nivel semi-automático: Empleo de software comercial de gestión (community management) para programar publicaciones masivas, respuestas predefinidas y variaciones sintácticas mínimas para evitar bloqueos.
  • Nivel avanzado (Inteligencia artificial): Modelos de lenguaje capaces de generar textos únicos e hiperpersonalizados para cada cuenta, imitando estilos de escritura e introduciendo errores tipográficos simulados para evadir los controles de autenticidad.

Para mantener estas operaciones activas fuera de los periodos electorales, las granjas simulan patrones de comportamiento orgánico y emplean redes privadas virtuales (VPN) y servidores proxy para enmascarar ubicaciones geográficas.

Un antecedente directo de estas tácticas es el Proyecto Alamo, ejecutado por Brad Parscale durante la primera campaña de Donald Trump. Su objetivo principal fue la supresión de votantes en sectores demográficos clave —como afroamericanos, jóvenes y liberales independientes— mediante la microsegmentación y la difusión de contenidos falsos diseñados exclusivamente para esos nichos.

Actualmente, estas capacidades técnicas se encuentran al alcance de la mano en el mercado digital. Existen dispositivos como Farmbox que, por un costo de 299 dólares, permiten interconectar decenas de teléfonos móviles para automatizar la interacción masiva en plataformas como YouTube, TikTok, WhatsApp e Instagram sin necesidad de manipular los aparatos de forma individual. Junto a esto operan simuladores virtuales capaces de replicar miles de terminales falsas mediante software.

El frente mexicano y la arquitectura del caos permanente

En el tablero geopolítico actual, las operaciones de estas redes han puesto su mira en México, donde coinciden con las políticas del gobierno de Claudia Sheinbaum.

Recientemente, el diputado del partido Morena, Arturo Ávila, denunció públicamente que Cerimedo y su socio, Javier Negre, habrían sido contratados por el magnate Ricardo Salinas Pliego para activar un ecosistema digital dedicado a amplificar narrativas falsas. Según las estimaciones expuestas por Ávila, este entramado opera más de 500,000 cuentas falsas distribuidas estratégicamente entre América Latina, Estados Unidos y España.

A diferencia de los consultores tradicionales, cuya labor concluía una vez finalizados los comicios, esta nueva generación de arquitectos del caos concibe su trabajo como permanente e ininterrumpido, convirtiéndolos en una amenaza sistémica para la estabilidad democrática. La ofensiva digital ya no busca convencer con argumentos, sino colonizar el espacio público mediante la falsificación sistemática de la realidad.

¿Considera que los marcos regulatorios actuales de las redes sociales en América Latina cuentan con las herramientas técnicas necesarias para frenar estas operaciones de desinformación transnacional?

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